6 de julio de 2026

15 AÑOS DE VINOSCOPIO: UNA HISTORIA DE DESEO, CAMBIO Y VINO

Hay proyectos que nacen con una idea.

Y hay otros que nacen con una pulsión.

Vinoscopio empezó en 2011 en la Casa Rovira, en Sant Joan Despí.


Pero en realidad empezó antes: en la necesidad de compartir, de descubrir, de provocar encuentros alrededor del vino.

Al principio fue sencillo.
Una web.
Ferias.
Botellas que queríamos que otros probaran.

Pero el vino, como el deseo, nunca se queda quieto.

Y nosotros tampoco.

Llegó la distribuidora.
La tienda.
La Enoteca.
Las catas que se alargaban más de la cuenta.
Las ferias donde todo podía pasar.
Los festivales.
Los viajes.
Las colaboraciones.
Las ideas que nacían en una copa y acababan siendo proyectos.

Algunas crecieron.
Otras mutaron.
Otras desaparecieron sin hacer ruido.

Porque si algo hemos aprendido en estos 15 años es que lo importante no es mantenerse igual, sino seguir sintiendo.

Seguir teniendo ganas.

De probar.
De cambiar.
De arriesgar.
De equivocarnos.
De volver a empezar.

Hoy Vinoscopio no es lo que era.
Y eso es exactamente lo que queríamos.

Porque seguimos aquí.
Con más experiencia, sí.
Pero también con la misma inquietud.

Y si seguimos, es por vosotros.

Por quienes venís.
Por quienes volvéis.
Por quienes compartís una botella, una conversación, una mirada cómplice en mitad de una copa.

❤️ Porque al final, el vino no va de vino. Va de lo que pasa cuando lo compartimos.

Este julio lo celebraremos como mejor sabemos:
dejándonos llevar.

Con novedades.
Con encuentros.
Con momentos que no se pueden planificar del todo.

Y con ganas de estar más cerca.

Más presentes.
Más vivos.

15 años después, seguimos aquí.
Con sed.
Con curiosidad.
Y con muchas ganas de lo que viene. 🍷

#Vinoscopio15Años #AdictosALaLujuria #CulturaDelVino #Enoteca #15Aniversario

16 de febrero de 2026

Va de Bòlid: el regreso necesario desde Torroja del Priorat

Hay proyectos que aparecen, te sacuden y desaparecen, otros que, aunque entren en silencio, nunca dejan de latir.

Nuestra visita a Va de Bòlid en Torroja del Priorat ha sido algo más que una cata. Ha sido un reencuentro con una historia que empezó hace 15… ¿18 años? El tiempo, como el vino, difumina fechas pero intensifica emociones.

Rampell: aquel vinazo sin protagonista

En los inicios nos cautivó Rampell (si la memoria no nos traiciona). Un vinazo de los que te dejan quieto. De los que preguntas:

“¿Quién está detrás de esto?”

Y la respuesta era casi el silencio. No había gran maquinaria, ni relato construido, ni marketing al uso. Solo vino. Priorat desnudo. Intensidad, profundidad y esa llicorella que se agarra al paladar.

Luego llegaría Va de Bòlid, el proyecto que nació de aquel primer impacto. Colaboraciones con Cristian Francés Bretón, distribución, presencia en enotecas, ferias… movimiento. Energía. Expectativa.

Y después, un vacío.

Años en los que no supimos demasiado. Como si el proyecto hubiese quedado suspendido en una pausa necesaria o forzada.

El silencio también forma parte del vino

La realidad de un pequeño viticultor no es romántica. Es dura.

Cuando solo tienes tus manos.

Cuando dependes de la viña.

Cuando llegan plagas que nos afectaron a todos.

Cuando la financiación se convierte en un muro más alto que cualquier coster del Priorat.

Algunas añadas sueltas fueron apareciendo. Pequeñas partidas comercializadas casi de manera artesanal. Resistiendo. Sobreviviendo.

Y esta semana, por fin, la visita.

2025: ¿el año del regreso?

La añada 2025 apunta maneras.

Esperamos que sea el año para volver a disfrutar con regularidad de esos vinos que tanto nos emocionaban. Pero antes, ojalá podamos tener en nuestras estanterías algunas de esas añadas dispersas que han ido viendo la luz entre dificultades.

Lo catado —que os contaremos con detalle en breve— nos dejó esa sensación conocida:

Priorat con identidad.

Concentración sin exceso.

Territorio antes que artificio.

Honestidad antes que tendencia.

No es solo una cuestión técnica. Es una cuestión de alma.

La persona detrás del vino

Porque si algo hacía especial este proyecto no era únicamente la Garnacha o la Cariñena. Era la persona.

Sensible.

Didáctica.

Amable.

Con esa chispa que te hacía querer probar sus vinos incluso antes de descorchar la botella.

Eso también lo echábamos de menos.

Y eso también lo hemos vuelto a encontrar.

Priorat necesita estos proyectos

En una zona donde conviven grandes nombres y estructuras sólidas, los pequeños proyectos como #vadebolid recuerdan que el Priorat nació de la resistencia. De manos agrietadas. De ilusión por transformar pendiente y pizarra en emoción líquida.

No sabemos aún cómo será exactamente esta nueva etapa.

Pero sabemos que queremos formar parte de ella.

Y en breve, esperamos, veremos ese regreso consolidado que muchos llevábamos años esperando.

Porque hay vinos que no solo se beben. Se esperan. Y Va de Bòlid merece ser esperado. 🍷



14 de febrero de 2026

BWW 2026: crónica de días en la capital del vino

Hay un momento en la vida profesional en el que uno deja de correr para empezar a elegir.


Ya no estamos para aquellas jornadas maratonianas de cientos y cientos de vinos sin pausa. Ahora el ritmo es otro. Más consciente. Más selectivo. Aunque, siendo honestos… seguimos catando cientos de vinos.

La última edición de la Barcelona Wine Week ha sido, una vez más, ese punto de encuentro donde el vino no solo se bebe: se comparte, se reencuentra, se piensa.

Día 1: catar lo que importa

El primer día lo reservamos para aquello que realmente queríamos catar. Para saludar amigos, compañeros bodegueros que vemos año tras año. Esos abrazos que solo se dan entre depósitos, copas y moquetas infinitas.

Dos proyectos que queríamos destacar sin entrar aún en demasiados detalles (eso llegará si llegan los vinos):

XL Sebio

Los blancos de Sebio están entre lo más singular y emocionante de la feria. Precisión, identidad y una lectura del territorio que escapa de modas.

Viña Zorzal

Las Garnachas de Viña Zorzal siguen marcando el camino de la elegancia. Finura, equilibrio y esa sensación de que el vino no necesita levantar la voz para emocionar.

Y no queremos olvidar otras bodegas que nos dejaron huella en esta primera jornada:

Barbara Barbarot Wines

Caves Jovani

Vins del Tros

Bodegas Roda

Coto de Gomariz

Mujeres del Vino: visibilidad necesaria

Un interesantísimo evento para cerrar un gran día. Profesional. Compatible con la intensidad de la feria. Y necesario.

Un espacio compartido con enólogas y bodegueras con las que hemos trabajado y compartido muchos años: Bárbara, María, Marta, Olivia, Anne…

Siempre vinos interesantes. Siempre conversación profunda.

Es una lástima que aún tengan que crearse eventos como este. Pero es todavía más evidente que siguen siendo necesarios para visibilizar el enorme capital profesional que representan las mujeres en el mundo del vino.

#mujeresdelvino

Día 2: colas, moquetas y emoción

Día de colas interminables.

De maratonianas moquetas.

De catas y alegrías.

Faltaron vinos por catar. Faltaron abrazos por dar. A todos los que no saludamos: volveremos. Las próximas fechas nos darán más tiempo.

Algunos nombres propios del segundo día:

El siempre fiable Reserva de Finca El Ternero

La imbatible calidad-precio de Celler de Capçanes

El carácter de Algueira

La expresión atlántica de Guímaro

Y el proyecto que marcó la jornada:

Nanclares y Prieto

Nanclares y Prieto nos recordó por qué el Valle del Salnés es territorio de finura.

Vinos que apenas superan los 12% de alcohol y sin embargo desbordan:

Terroir

Acidez vibrante

Contrastes

Sutileza

Alberto Nanclares y Silvia Prieto nos emocionaron. De lo más interesante catado en mucho tiempo en Rías Baixas.

El broche final

La Maruja: una saca simplemente espectacular.

La fruta fresca y juguetona del Txakoli de Bodegas Artomaña Txakolina vibrante y directa.

Clos Monlleó. Lo Coster Carinyena de Sangenís i Vaqué.

Y los Corpinnat de Llopart — debilidad personal.

También descubrimos pequeños proyectos de Rioja y Ribera del Duero con potencial para nuestro día a día.

Porque la lujuria del vino no está en beber mucho.

Está en elegir bien.

En detenerse.

En entender que cada copa es una historia.

Y en la BWW 2026, hubo muchas historias que merecen ser contadas. 🍷

#BWW

#bcnwineweek

12 de febrero de 2026

Torné & Bel: memoria, compromiso y la nueva generación de Corpinnat

Hay lugares que no solo se visitan: se reviven.

Mi paso por Torné & Bel no fue simplemente una cata ni una entrevista; fue un regreso a mis propios inicios, a aquella etapa en la que entendí que la pasión por el vino no podía quedarse únicamente en escribir sobre él.

Durante cinco años fui el bloguero de vinos más seguido con adictosalalujuria.com. Pero llegó un momento en que supe que no bastaba con contar historias: necesitaba comprenderlas desde dentro. Profesionalizar la pasión. Formarme. Y fue precisamente a escasos metros de la bodega donde comenzó ese salto: en la Escola de Viticultura i Enologia Mercè Rossell i Domènech.

Un legado que trasciende la tierra

Al cruzar la puerta del pequeño celler de Torné & Bel te recibe una gran fotografía familiar. No es un gesto decorativo, es una declaración de principios. En ella aparece la abuela junto a Mercè Rossell i Domènech, la mujer que da nombre a la escuela de viticultura. Su decisión de destinar la finca —sin herederos directos— a un proyecto formativo no fue caprichosa, sino profundamente comprometida: asegurar que la tradición no quedara únicamente en manos de los vecinos históricos que continuarían trabajando la tierra (entre ellos Torné & Bel y Juvé & Camps), sino que también sembrara conocimiento para las generaciones futuras.

Allí todo habla de historia. De coherencia. De responsabilidad.

Seis generaciones mirando al mismo horizonte

La familia Torné trabaja la finca de Espiells desde el siglo XIX, cuando el bisabuelo Jaume Torné i Roig comenzó a cultivarla sin que aún fuera de su propiedad. Esa relación casi romántica con la tierra —primero desde la entrega, después desde la pertenencia— es la que explica que seis generaciones después la pasión y el saber hacer sigan intactos.

Sin embargo, el proyecto tal y como hoy lo conocemos arranca en 1991, cuando dos generaciones deciden dar el paso hacia la elaboración propia. La primera cosecha en 1997 marca el inicio de una identidad que ha ido consolidándose con discreción, sin ruido, pero con una convicción férrea: hacer espumosos honestos, elegantes y profundamente ligados al paisaje.

Marta: continuidad y mirada contemporánea

Marta, la más joven de la saga familiar, encarna esa continuidad natural. Siguiendo los pasos de su padre, lidera la viticultura desde un espacio tan austero como funcional. Nada sobra. Nada falta. Allí no se busca impresionar con arquitectura ni con artificios: se trabaja para que la uva hable.


Su incorporación a Corpinnat no es un simple sello, es la consecuencia lógica de una manera de entender el vino: compromiso con el terroir, viticultura ecológica, vendimia manual, largas crianzas y trazabilidad absoluta. Torné & Bel es uno de los proyectos más recientes en integrarse en esta exigente asociación de elaboradores de grandes espumosos del Penedès, y su presencia aporta algo fundamental: autenticidad sin pretensión.

Finura con los pies en la tierra

En un momento en que muchos pequeños proyectos elevan sus precios como símbolo de exclusividad, Torné & Bel mantiene una política de calidad-precio que no excluye a su entorno. Hay algo profundamente coherente en ello: si el vino nace del territorio, debe poder volver a él.

Sus espumosos combinan precisión técnica con elegancia natural. No buscan la exuberancia ni el impacto inmediato, sino la armonía. Son vinos que se expresan desde la finura, con una burbuja integrada y una crianza que aporta profundidad sin perder frescura.

Triennium: tiempo y equilibrio

Especial ilusión me hace la llegada de Triennium, un ensamblaje clásico del Penedès:

55% Xarel·lo, 30% Macabeu y 15% Parellada, con casi dos años —o más— de crianza.

El Xarel·lo aporta estructura y carácter mediterráneo; el Macabeu, amplitud y redondez; la Parellada, delicadeza y tensión. El resultado es un espumoso que representa fielmente la identidad de la casa: equilibrio, precisión y honestidad.

Muy pronto descorcharemos las primeras botellas en Vinoscopio. Y cuando lo hagamos, no abriremos solo un espumoso: abriremos historia, paisaje y seis generaciones de compromiso embotellado.

Torné & Bel no es una bodega que grite. Es una bodega que permanece. Y en tiempos de ruido, eso es un lujo.

@cellertorne&bel #cellertorner&bel #torne&bel

21 de enero de 2025

Juan Manuel Gonzalvo y Vinya Ferrer, Nar i Tornar, con Marcel Carrera ( diciembre 2023)

En post anterior comentaba lo poco a celebrar al cumplir 10 años en diciembre de 2023 pero si hay mucho bueno por recordar.

Así terminamos 2023


Son más de 10 años de aquellas catas en las que intervenían activamente gente hoy muy importante en el mundo del vino, en tiempos en que nuestro trabajo como distribuidor era además de vender, el buscar, catar, recatar, comparar mejorar constantemente.

Ayer repasamos los nuevos proyectos de Juan Manuel Gonzalvo y la consolidación de Vinya Ferrer, Nar i Tornar, con Marcel Carrera.

Fue una cata extraordinaria, los vinos Nar i Tornar mostraron una franqueza, limpieza extraordinaria, vinos naturales para disfrutar, una rica fruta casi masticable en vinos en los que no hay que argumentar nada sobre diferencias entre lo natural, sin SO2, y lo convencional o ecológica que si se añade sulfuroso. Aquí hay uva, viña terroir y un cuidado exquisito en la elaboración. JM Gonzalvo nos dio un paseo por distintas zonas de Aragón, Cariñena, Valle del Jiloca, Cinco Villas.... aunque también Terra Alta ( Pinell del Brai) y su antigua colaboración en DO.Tarragona.

Fue una cata entretenida en la que fuimos catando indistintamente vinos de Bot ( Terra Alta) o los de los distintos proyectos de Gonzalvo, misma variedad, añada.... y a catar. No era cata comparativa sino de conocer y reconocer el trabajo de ambos. La1ra parte de la cata terminó con dos excelentes rancis de Marcel, brutales.

Para terminar sacamos de nuestro cementerio esas primeras añadas de Marcel en los vinos aguantaban, aunque ya muy delgaditos, el paso de los 10, 12 años se notaba aunque mostraba que hay viñedo y con el excelente trabajo, finura de los vinos en la actualidad.. NAR I TORNAR es celler, bodega a seguir si eres amante de lo 0 sulfuroso, o de las mejores garnachas, cariñenas, morenillo de la Terra Alta.

Para terminar nuestro reconocimiento a Juan Manuel Gonzalvo, como aquellos vinos de rotación, aparentemente fáciles... son unos vinazos 10 años más tarde, los Halcones blancos o..... impresionantes las 2 añadas catadas de Lo Fraret Panxut.

Gracias JM y Marcel

Gracias a todos los compañeros que estuvisteis ayer con nosotros.