7 de abril de 2009

VISITA MARCO ABELLA

El pasado miércoles 25 de marzo Adictos a la Lujuria después de una maratoniana jornada de visitas y catas en el municipio de Porrera, en la comarca del Priorat, llegamos a Marco Abella, una integradísima moderna bodega a setecientos metros del pueblo a la entrada de la finca “Los Perers” donde Nuria Torres, nuestra simpatiquísima "guía valenciana", nos estaba esperando.


Tras las presentaciones y bromas iníciales con Nuria, enóloga encargada de la bodega desde el pasado 1 de enero tras un periplo por tierras australianas, se agrego al grupo Eduard Durán García, viticultor de la bodega ( junto con Jose Luis Ruiz como director técnico y David Marco Moliner, gerente de la bodega, forman el equipo humano promotor de Marco Abella). Nuria, Eduard y los tres Adictos a la Lujuria que tras la comida en el acogedor restaurante “ La Cooperativa” ( Porrera), con una más que interesante cocina, aun aguantaban; nos dirigimos a “la Mallola”, una de las cinco fincas de la bodega donde el joven viñedo en terrazas de licorella hace presagiar un futuro prometedor para este joven proyecto.

Impresionantes vistas panoramicas de campos y viñedos de Porrera desde “la Mallola”.

Marco Abella dispone de 30 hectáreas de viñedo de las cuales 23 son de propiedad. Están repartidas en tres terroirs en el término municipal de Porrera (23 hectáreas en total) y otros tres en el término de Gratallops (7 hectáreas).Las variedades son principalmente autóctonas: Carinyena (12) y Garnatxa(13,5 ha). El resto son viñas de Syrah, Cabernet Sauvignon, Macabeu y Garnatxa Blanca. Las viñas viejas son cepas de las variedades Carinyena y Garnatxa de una edad media de 50-60 años.
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La bodega
Empezamos y terminamos la visita en la impresionante sala de catas y laboratorio en lo más alto de la moderna bodega donde destaca una gran mesa de pizarra, “licorella”, homenajeando al terruño del entorno, continuamos tal y como hacen uvas y vino de un modo natural, por gravitación en su caso por la escalera el nuestro, bajando a la planta de vinificación.

Nos llamo la curiosidad la convivencia de los depósitos de fibra de vidrio y las cubas de cemento en detrimento del acero inoxidable, un modo de hacer que ya habíamos conocido en otras bodegas del Priorat por su fácil manejo en el primer caso y por las facilidades para controlar la temperatura en el segundo.

Tinas de roble de 2.500 L.

Depósitos de poliéster, reforzadas con fibra de vidrio de 5.000, 2.500, 1.000 y 500 litros.

Barricas de Pedro Ximenez, Garnacha Blanca y Macabeo.


Mientras conocíamos los por menores de la vinificación catamos de barrica un Pedro Ximenez, variedad históricamente arraigada en el Priorat, y la garnacha blanca y macabeo de lo que será Òlbia 2008, también nos atrevimos con la mineralidad del Cabernet en depósito de cemento sin pintar, en este caso llamo la atención de cómo las variedades destinadas al copage de Mas Mallola son vinificadas por separado en tinas de roble de 2.500 litros y cubas de cemento, y como no, más curiosidades, nuestro amigo Manel recayó en la distribución de los agujeros destinados a las mangueras para facilitar los trasvases entre plantas, curiosa.


La bodega está situada a unos 700 metros del pueblo de Porrera. A la entrada de la finca “El Perer” consta de 1500 m2 distribuidos en tres plantas, dos de las cuales están enterradas a más de 7 m. de profundidad.

Se usa la gravedad para cada uno de los pasos de la vinificación y se consigue de forma natural la temperatura y humedad necesarias para la adecuada crianza y conservación de los caldos.

Las instalaciones de vinificación constan de depósitos de cemento de 8.000 L, de poliéster, reforzadas con fibra de vidrio de 5.000, 2.500, 1.000 L y 500 L y de tinas de roble de 2.500 L. con las que se vinifican distintas parcelas y variedades de viñedo. Los vinos se crían en barricas borgoñonas de roble francés, de 225 L y 300 L,.

La capacidad de elaboración se sitúa entre las 50.000 y 80.000 botellas anuales según la añada. La Empresa exporta un 80% de su producción.



Continuamos descendiendo hasta la sala de crianza en barricas, una cueva artificial en el interior de la montaña, diversos tostados de varias tonelerías ordenadas en un ambiente de luz tenue y tranquilidad a temperatura controlada esperando su momento del que esperamos ser partícipe y ver cómo crece este joven proyecto.


Los por menores de la vinificación y crianza de cada uno de los vinos de Marco Abella los comentaremos a través de las notas de cata como así hicimos con Clos Abella 2005 y Mas Mallola 2005 .

Tras ver y disfrutar de las explicaciones y la charla con Eduard y Nuria nos despedimos con una copa de Mas Mallola.

Fin

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